Toronto se enfrenta a una crisis mundial de calidad del aire mientras el humo de los incendios forestales asfixia Norteamérica.
Toronto registra la peor calidad del aire del mundo debido a los incendios forestales en Ontario, cuyo humo se extiende por todo Estados Unidos y afecta a millones de personas.

Una crisis atmosférica sin precedentes
Toronto, el centro financiero de Canadá, se ha adjudicado oficialmente el poco envidiable título de la ciudad con la peor calidad del aire del planeta. Según datos en tiempo real de la empresa tecnológica suiza IQAir, el aire de la ciudad ha superado al de centros urbanos históricamente contaminados como Nueva Delhi y Kinshasa. El culpable es una afluencia masiva de humo de incendios forestales que se desplaza hacia el sur desde el noroeste de Ontario, creando una peligrosa neblina que ha cubierto la región y ha activado una alerta sanitaria de "riesgo muy alto".
La magnitud de la amenaza de incendios forestales
Si bien la actual temporada de incendios forestales comenzó a un ritmo más lento que los ciclos extremos de 2023 y 2025, la realidad sobre el terreno sigue siendo grave. Más de 800 incendios activos están ardiendo actualmente en todo Canadá, y 112 están clasificados como "fuera de control". Estos incendios ya han consumido aproximadamente 1,9 millones de hectáreas (4,7 millones de acres) de terreno forestal. En una cruda muestra del alcance del fuego, un tren de Canadian National fue captado recientemente en video rodeado de llamas cerca de la comunidad de Armstrong, lo que llevó a la evacuación inmediata de los residentes locales y la suspensión de infraestructura ferroviaria crítica.
Impactos en la salud transfronterizos
El humo no se detiene en la frontera. Los patrones meteorológicos han canalizado el aire cargado de partículas hacia el noreste de los Estados Unidos, afectando estados desde Pensilvania hasta Maine. Los principales centros urbanos, incluida la ciudad de Nueva York, están luchando contra el smog. Los expertos sugieren que la situación puede empeorar antes de mejorar, con sistemas meteorológicos estancados que mantienen el humo atrapado en las regiones de los Grandes Lagos y Nueva Inglaterra. Los funcionarios de salud en las áreas afectadas están instando a las poblaciones vulnerables, incluidos los niños, los ancianos y las personas con afecciones respiratorias, a evitar actividades extenuantes al aire libre.
¿Una nueva normalidad?
Los científicos climáticos señalan una combinación de olas de calor persistentes y cambios en las condiciones de gestión del suelo como los principales impulsores de esta intensidad. Greg Evans, profesor de ingeniería química en la Universidad de Toronto, destaca que la coincidencia de calor récord y humo denso se está convirtiendo en un fenómeno recurrente. "Espero que esto ocurra con más frecuencia en las próximas décadas", señaló Evans, enfatizando que la planificación metropolitana ahora debe tener en cuenta las emergencias de salud relacionadas con el humo como una faceta permanente de la vida moderna. Mientras las autoridades se preparan para grandes concentraciones públicas, como la próxima final de la Copa Mundial de la FIFA en Nueva Jersey, el potencial de interrupciones relacionadas con la calidad del aire en eventos a gran escala sigue siendo una preocupación creciente para los planificadores regionales.