Asesino silencioso: Olas de calor sin precedentes en el Reino Unido vinculadas a más de 2700 muertes

Una nueva investigación revela que se produjeron más de 2.700 muertes relacionadas con el calor en el Reino Unido durante las olas de calor de mayo y junio, lo que pone de manifiesto el impacto letal del cambio climático en la salud pública.

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Staff Writer
Publicado el 13/07/2026 11:45
Asesino silencioso: Olas de calor sin precedentes en el Reino Unido vinculadas a más de 2700 muertes

Un verano mortal: el coste humano del calor extremo

Datos científicos recientes han revelado un saldo asombroso de víctimas de los patrones climáticos extremos del Reino Unido este año. Más de 2700 muertes en Inglaterra y Gales se han relacionado con olas de calor sin precedentes que azotaron durante mayo y junio. Los hallazgos, publicados en un estudio colaborativo, subrayan una creciente crisis de salud pública a medida que el Reino Unido lidia con temperaturas que superan con creces las normas históricas.

Los datos de mortalidad muestran dos picos distintos en las muertes relacionadas con el calor. Entre el 21 y el 29 de mayo, los científicos estimaron que ocurrieron 550 muertes. A esto le siguió un período aún más severo entre el 18 y el 28 de junio, durante el cual casi 2200 personas perdieron la vida. Estas cifras resaltan la naturaleza letal de los rápidos aumentos de temperatura en una población e infraestructura no diseñadas para el calor extremo.

Temperaturas récord y atribución climática

Las olas de calor de este año no fueron simplemente inusuales; fueron récord. Inglaterra experimentó picos de 35,1 °C (95,2 °F) en mayo y un abrasador 37,7 °C (99,9 °F) en junio. Mark McCarthy, gerente científico del equipo de atribución climática de la Met Office, describió estos eventos como "excepcionales", señalando que el momento y la aparición temprana de temperaturas tan altas son particularmente alarmantes.

Investigaciones realizadas por el Imperial College de Londres, la Met Office y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres sugieren que el calentamiento global jugó un papel decisivo. Los científicos estiman que las temperaturas máximas diurnas fueron hasta 4 °C (7,2 °F) más altas de lo que habrían sido en un mundo sin cambio climático inducido por el hombre, lo que hizo que estos eventos fueran más frecuentes e intensos.

Fallos en la infraestructura y la nación "no preparada"

La crisis ha expuesto vulnerabilidades significativas en la infraestructura del Reino Unido. El Comité de Cambio Climático (CCC) había advertido previamente al gobierno británico que el país "no estaba preparado" para las consecuencias de un planeta que se calienta. Esta falta de preparación es más evidente en el sector doméstico; un informe de mayo estimó que un asombroso 92 por ciento de los hogares británicos podrían ser peligrosamente demasiado calientes para 2050.

Lea Berrang Ford de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) enfatizó que esta investigación sirve como una ilustración crítica de la escala del riesgo asociado con el calor extremo. Para mitigar futuras tragedias, los expertos en salud y el CCC instan al gobierno a:

  • Implementar límites máximos de temperatura dentro de los lugares de trabajo.
  • Invertir fuertemente en aire acondicionado para edificios públicos críticos, incluidas escuelas y hospitales.
  • Actualizar la planificación urbana para incluir más centros de enfriamiento y espacios verdes.

Una crisis continental: el contexto europeo más amplio

La tragedia del Reino Unido es parte de una tendencia más amplia y devastadora en toda Europa Occidental. Los datos de EuroMOMO —una red respaldada por la Organización Mundial de la Salud y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades— indican que se registraron más de 10.000 muertes adicionales en toda Europa durante las olas de calor de finales de junio. La gran mayoría de estas muertes (aproximadamente 9.000) se produjeron entre personas de 65 años o más, lo que demuestra que las personas mayores son desproporcionadamente vulnerables al estrés por calor. Mientras la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido se prepara para publicar los registros oficiales de defunciones en las próximas semanas, los hallazgos actuales sirven como un sombrío recordatorio de que el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una emergencia sanitaria actual.

Fuente: www.aljazeera.com

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