Potencial catastrófico: El pronóstico de un fenómeno El Niño sin precedentes podría desencadenar una crisis humanitaria mundial.
Un fenómeno meteorológico de El Niño sin precedentes provocará graves inundaciones e inseguridad alimentaria en África Oriental y Asia. Los expertos advierten de una grave crisis humanitaria.

Un fenómeno meteorológico de El Niño que se intensifica rápidamente está a punto de desatar una cascada de desastres impulsados por el clima en África Oriental y Asia, amenazando a millones con graves inundaciones, hambruna y desplazamiento. Organizaciones humanitarias, lideradas por el Comité Internacional de Rescate (IRC), están dando la voz de alarma, ya que los modelos predictivos indican una probabilidad del 81 por ciento de uno de los eventos de El Niño más poderosos registrados desde 1950.
Una convergencia de choques climáticos
Los científicos climáticos informan que las temperaturas del océano en el Pacífico ecuatorial han alcanzado niveles sin precedentes para esta época del año. Se espera que este cambio cíclico natural, que implica el debilitamiento de los vientos alisios y la posterior propagación hacia el este de aguas superficiales cálidas, alcance su punto máximo entre octubre y diciembre. La volatilidad climática resultante amenaza con trastornar la vida de poblaciones ya agotadas por sequías persistentes, conflictos geopolíticos continuos y la disminución de los recursos de ayuda internacional.
Naciones en riesgo
Entre las naciones en el punto de mira se encuentran Somalia, Kenia y Uganda en África Oriental, así como Pakistán, Afganistán y Bangladesh en Asia. En Somalia, la capital, Mogadiscio, ya ha enfrentado múltiples episodios de fuertes inundaciones este año. Expertos de FEWS NET han advertido que si la próxima temporada de lluvias refleja las condiciones extremas de 1997 o 2023, el riesgo de hambruna en las regiones del sur se convierte en una realidad crítica. Mientras tanto, en Bangladesh, el costo humanitario ya está aumentando, con más de 10.000 personas desplazadas y múltiples muertes reportadas en los campamentos de refugiados de Cox's Bazar debido a deslizamientos de tierra y lluvias torrenciales.
Las consecuencias económicas y agrícolas
El Banco Mundial ha emitido una severa advertencia sobre la seguridad alimentaria mundial: si el patrón de El Niño se manifiesta por completo, los rendimientos de los cultivos básicos, en particular el arroz, podrían desplomarse hasta en un 50 por ciento en las regiones más gravemente afectadas. Este déficit proyectado coincide con el aumento de los costos mundiales de los fertilizantes, exacerbado aún más por la inestabilidad regional y las tensiones marítimas alrededor del Estrecho de Ormuz.
Llamada urgente a la ayuda proactiva
Mientras el mundo se tambalea al borde de estos extremos climáticos pronosticados, el Comité Internacional de Rescate insta a los donantes mundiales a pasar de la ayuda reactiva en casos de desastre a la financiación proactiva y anticipatoria. Con los sistemas existentes ya sobrecargados por crisis simultáneas, los expertos destacan que invertir en infraestructuras resilientes y sistemas de alerta temprana es la única vía viable para mitigar el costo humano y económico de esta catástrofe climática en desarrollo.