Trump desafía los llamados a reducir los controles de tráfico del ICE tras los tiroteos mortales.
El presidente Trump rechaza los llamamientos para suspender los controles de tráfico del ICE a pesar de los tiroteos mortales consecutivos en los que se vieron involucrados agentes federales de inmigración en Maine y Texas.

El presidente Donald Trump ha desafiado públicamente los esfuerzos para reducir las detenciones de tráfico del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), solo un día después de que la dirección de la agencia indicara una suspensión temporal de la controvertida táctica. El rechazo se produce en medio de una tormenta de críticas tras la muerte de dos personas durante operaciones de control migratorio en Maine y Texas.
Una estrategia dividida sobre el control
En una declaración en redes sociales, el presidente elogió a los agentes del ICE por su servicio, al tiempo que reafirmó la necesidad de las detenciones de tráfico, calificándolas como una de las herramientas "más importantes y efectivas" para mantener la seguridad pública y ejecutar su iniciativa de deportación masiva. La firme postura de Trump contrasta con la posición de su propio zar fronterizo, Tom Homan, quien inicialmente había descrito una "revisión a corto plazo" de los protocolos de detención de tráfico de la agencia para garantizar la seguridad de los agentes y la responsabilidad procesal.
Aumento de muertes y protesta pública
Las recientes escaladas en el uso de la fuerza letal han generado preocupación nacional. El lunes, Johan Sebastian Duran Guerrero, de 25 años, fue asesinado a tiros en Biddeford, Maine, por agentes del ICE. Esto ocurrió seis días después en Houston, donde Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, murió durante un enfrentamiento con agentes federales. En ambos casos, el Departamento de Seguridad Nacional afirmó que los individuos representaban una amenaza al "armamentar" sus vehículos, una afirmación que ha generado escepticismo entre los testigos locales y las familias de los fallecidos.
Presión para la reforma
Grupos de defensa y legisladores, incluida la senadora de Maine Susan Collins, han pedido el cese inmediato de las detenciones de vehículos no urgentes. Según datos de Associated Press, al menos 10 personas han perdido la vida durante operaciones federales de inmigración desde principios de 2025. Dado que el ICE depende cada vez más de estas detenciones, ya que los inmigrantes se niegan cada vez más a abrir sus puertas sin órdenes judiciales, la agencia se encuentra en el centro de un creciente debate legal y ético sobre los límites del poder de aplicación de la ley federal.