La activista india Sonam Wangchuk enfrenta un deterioro de su salud en protesta contra la corrupción en los exámenes.
El destacado activista indio Sonam Wangchuk entra en su decimoséptimo día de huelga de hambre en Nueva Delhi para protestar contra la filtración de exámenes gubernamentales y exigir la dimisión del Ministro de Educación.

El destacado activista indio Sonam Wangchuk ha llegado a una etapa crítica en su protesta, tras pasar 17 días en huelga de hambre en Jantar Mantar, en Nueva Delhi. El ingeniero de 59 años convertido en activista está ayunando en solidaridad con el Partido Janta Cucaracha (CJP), un movimiento liderado por jóvenes que exige la renuncia inmediata del Ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, tras una serie de devastadoras filtraciones de exámenes.
El auge del movimiento 'Cucaracha'
El CJP, fundado en mayo por Abhijeet Dipke, de 30 años, ha ganado rápidamente atención nacional, acumulando más de 22 millones de seguidores en línea a las pocas semanas de su creación. El movimiento se presenta como la voz de los "vagos, desempleados y crónicamente correctos", aprovechando las profundas frustraciones con respecto a la corrupción sistémica y la falta de oportunidades para la juventud de la India, que constituye más de la mitad de la población de 1.420 millones de la nación.
Crisis cada vez más profunda y preocupaciones de salud
Al 14 de julio de 2026, los informes indican que Wangchuk ha perdido más de 8,5 kilogramos (19 libras), y su estado de salud se describe como rápidamente deteriorándose. A pesar de las súplicas urgentes de los líderes de la oposición y los profesionales médicos para que cese su protesta, Wangchuk sigue comprometido con la causa, y sus partidarios señalan que ya está planeando una marcha masiva al Parlamento el 20 de julio.
Problemas sistémicos que alimentan las protestas
La protesta está impulsada en gran medida por la ira por la mala gestión generalizada de los exámenes competitivos. En particular, la filtración de exámenes cruciales provocó la cancelación y el aplazamiento generalizados de las pruebas de acceso a las facultades de medicina, en las que participaron 2,3 millones de candidatos. Con una tasa de desempleo juvenil urbano que alcanza el 13,6%, estos fracasos educativos se perciben como un ataque directo al futuro de la juventud india. Si bien el gobierno federal y el ministro Dharmendra Pradhan han guardado silencio sobre las demandas, la persistencia de la sentada pone de manifiesto una creciente resistencia a las políticas de la administración, lo que augura un periodo difícil para el liderazgo, a medida que el activismo estudiantil sigue cobrando fuerza.