La red eléctrica de Siria: una recuperación frágil en medio de la crisis económica.

Siria experimenta mejoras en el suministro eléctrico estatal tras los cambios políticos, pero los altos costes y la inestabilidad económica siguen suponiendo un reto para los residentes.

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Staff Writer
Publicado el 13/07/2026 11:45
La red eléctrica de Siria: una recuperación frágil en medio de la crisis económica.

En las calles de Damasco, se está produciendo un cambio sutil. Por primera vez en años, los residentes informan de una mejora tangible en la consistencia de la red eléctrica estatal. Tras la transformación política que concluyó con el fin de la era Assad en 2024, la nación se enfrenta lentamente a la colosal tarea de reconstruir su infraestructura destrozada.

Un destello de estabilidad

Durante muchos años, los sirios soportaron la vida en la oscuridad, con cortes de luz que duraban horas, lo que los obligaba a depender de costosos y contaminantes generadores diésel e instalaciones solares improvisadas. Hoy, los lugareños informan de recibir de cinco a seis horas de suministro continuo antes de un corte programado. Si bien está lejos de la energía constante y fiable de la que disfrutan las economías más estables, este progreso representa un alivio psicológico y económico significativo para los comerciantes como Nasri Tadros, que antes luchaban por hacer funcionar incluso los electrodomésticos básicos.

El camino hacia la recuperación energética

El camino a seguir está pavimentado tanto con la intervención internacional como con la estrategia nacional. En junio de 2025, el Banco Mundial inyectó 146 millones de dólares en el sector energético de Siria para modernizar la infraestructura. Simultáneamente, la consolidación de las regiones productoras de petróleo en el noreste ha permitido al gobierno aumentar la producción de 10.000 a casi 100.000 barriles por día. Acuerdos estratégicos de energía con Azerbaiyán, Jordania, Egipto y un pacto multimillonario con empresas internacionales han comenzado a diversificar la cartera energética del país, alejándola de una dependencia total de los sistemas heredados.

El costo humano del progreso

A pesar de estos avances técnicos, la realidad para el sirio promedio sigue siendo sombría. Con casi el 90% de la población viviendo por debajo del umbral de pobreza, el costo de la transición a la energía renovable, como los sistemas de paneles solares domésticos cada vez más populares, es prohibitivamente alto.

'La electricidad es un sueño', comentó un comerciante local que prefirió permanecer en el anonimato. Este sentimiento pone de manifiesto la desconexión entre los éxitos políticos de alto nivel y la lucha diaria de la población. La fricción burocrática, las disputas internas de gestión en la Compañía Petrolera Siria y la persistente escasez de combustible siguen constituyendo importantes obstáculos. Si bien el suministro eléctrico se mantiene durante más tiempo, el coste sigue siendo una pesada carga para una nación que lucha por reconstruir su economía devastada.

Fuente: www.aljazeera.com

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