La "Puerta de las Lágrimas" bajo amenaza: cómo la escalada de tensiones en Yemen podría desencadenar una crisis energética mundial.

Descubra cómo la escalada del conflicto entre los rebeldes hutíes y el gobierno yemení amenaza el estrecho de Bab el-Mandeb, poniendo en riesgo una crisis energética mundial y la inestabilidad económica.

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Staff Writer
Publicado el 14/07/2026 11:51
La "Puerta de las Lágrimas" bajo amenaza: cómo la escalada de tensiones en Yemen podría desencadenar una crisis energética mundial.

Una paz frágil se rompe

El panorama geopolítico de Oriente Medio se ha visto sumido de nuevo en la volatilidad tras una repentina escalada militar en Yemen que rompe una frágil tregua informal de cuatro años. Lo que comenzó como una disputa localizada se ha convertido rápidamente en una confrontación de alto riesgo, que amenaza con cortar una de las arterias energéticas más críticas del mundo y sumir a la economía global en un nuevo ciclo de inestabilidad.

La crisis alcanzó un punto crítico el lunes cuando el gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente, lanzó un ataque aéreo contra la pista del Aeropuerto Internacional de Saná. El gobierno, respaldado por una coalición liderada por Arabia Saudí, afirmó que el ataque fue una medida preventiva para bloquear un avión iraní que supuestamente transportaba expertos militares, tecnología de drones y sofisticados equipos de comunicación.

En una rápida y agresiva represalia, los rebeldes hutíes dispararon misiles balísticos hacia el sur de Arabia Saudí, apuntando específicamente al Aeropuerto Internacional de Abha. Los hutíes rechazaron las afirmaciones del gobierno, alegando que el vuelo desviado transportaba a más de 200 pacientes médicos y una delegación que regresaba del funeral del difunto Líder Supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei. Con este intercambio, los funcionarios hutíes han declarado que la era de la desescalada con Riad ha terminado oficialmente.

El Bab al-Mandeb: un punto estratégico de estrangulamiento

Si bien la violencia inmediata se centra en la infraestructura del aeropuerto, los analistas mundiales miran hacia el Mar Rojo con creciente preocupación. El principal temor es que el conflicto se extienda al estrecho de Bab al-Mandeb, históricamente conocido como la "Puerta de las Lágrimas" debido a los peligros de navegar por su estrecho paso.

El Bab al-Mandeb es un cuello de botella de 29 km (18 millas) que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y el Océano Índico. Sirve como un corredor vital para aproximadamente el 12 por ciento de todo el comercio mundial, incluidos los enormes buques portacontenedores que conectan los centros de fabricación asiáticos con los mercados europeos.

Desde una perspectiva energética, el estrecho es indispensable. En 2024, el comercio de petróleo a través de este corredor promedió 4 millones de barriles por día. Es una ruta principal para el petróleo crudo, el petróleo refinado y el gas natural licuado (GNL) destinados a los consumidores norteamericanos y europeos.

La estrategia del "movimiento de pinza"

El resurgimiento de la violencia en Yemen no ocurre en el vacío. Coincide con un período de intensa fricción entre Estados Unidos, Israel e Irán. Con el estrecho de Ormuz ya efectivamente cerrado debido a la guerra en curso y un bloqueo naval liderado por Estados Unidos, el Bab al-Mandeb representa la segunda mitad de un potencial "movimiento de pinza".

Los expertos sugieren que Teherán podría estar utilizando su "eje de resistencia" —que incluye a los rebeldes hutíes— para crear un contrapeso estratégico a la presión naval occidental. Al ejercer control sobre el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab al-Mandeb, Irán podría, en teoría, mantener como rehén el suministro energético mundial. Esta estrategia fue respaldada por Esmail Qaani, comandante de la Fuerza Quds de Irán, quien recientemente habló de establecer un "cinturón" de protección e influencia que se extendiera entre estas dos vías marítimas críticas.

Implicaciones económicas catastróficas

El escenario de un doble cierre —tanto del estrecho de Ormuz como del estrecho de Bab al-Mandeb— sería catastrófico. Tal evento bloquearía aproximadamente el 25 por ciento del suministro mundial total de petróleo y gas casi de la noche a la mañana.

Las compañías navieras se verían obligadas a desviar los buques alrededor del cabo de Buena Esperanza en el extremo sur de África. Este desvío añade entre 10 y 14 días a los plazos de entrega, lo que resulta en:

  • Costos de flete disparados: El mayor consumo de combustible y los tiempos de tránsito más largos dispararían las tarifas de envío.
  • Primas de seguro: El seguro contra riesgos de guerra para buques en la región se volvería prohibitivamente caro.
  • Inflación energética: Una repentina escasez de suministro probablemente conduciría a un aumento drástico en los precios mundiales del petróleo y el gas, desencadenando una grave conmoción económica.

Neutralización del desvío saudí

Un bloqueo del Mar Rojo también privaría a Arabia Saudí de su principal ventaja estratégica. Mientras que otras naciones del Golfo, como Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, dependen en gran medida del Estrecho de Ormuz, Riad ha invertido fuertemente en el oleoducto Este-Oeste. Este oleoducto de 1200 km (745 millas), operado por Saudi Aramco, permite que el petróleo crudo evite el Golfo al transportarlo desde las instalaciones de Abqaiq en el este hasta el puerto de Yanbu en el Mar Rojo. Recientemente restaurada a una capacidad de 7 millones de barriles por día, esta infraestructura fue diseñada específicamente para garantizar la seguridad energética durante los conflictos del Golfo.Sin embargo, el puerto de Yanbu depende por completo de que el estrecho de Bab al-Mandeb permanezca abierto para los barcos que viajan hacia el sur, en dirección a Asia. Si las fuerzas hutíes logran bloquear el estrecho, el costoso desvío de Arabia Saudí se convertirá en un callejón sin salida, atrapando sus exportaciones de petróleo y exacerbando aún más la crisis energética mundial.

Fuente: www.aljazeera.com

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