Hamas rechaza las acusaciones de la ONU sobre la injerencia en la distribución de ayuda en Gaza.
Funcionarios de la ONU acusan a Hamás de obstaculizar la ayuda humanitaria en Gaza, mientras que el grupo insiste en que sus acciones fueron operaciones policiales contra el contrabando. Lea todos los detalles.

Aumento de las tensiones por la ayuda humanitaria
El panorama humanitario en Gaza ha alcanzado un nuevo punto de fricción, ya que un alto funcionario de las Naciones Unidas ha formulado graves acusaciones contra Hamás, alegando que el grupo está obstruyendo sistemáticamente los esfuerzos de distribución de ayuda y poniendo en peligro al personal humanitario. Ramiz Alakbarov, Coordinador Especial Adjunto de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio, informó que individuos armados vinculados a las autoridades locales entraron por la fuerza en el centro de distribución de alimentos de Abu Rashid en Jabalia, al norte de Gaza. Según la ONU, estos individuos agredieron a dos camioneros del Programa Mundial de Alimentos (PMA), lo que obligó a suspender los servicios vitales de distribución de alimentos.
¿Un patrón de obstrucción?
La declaración de Alakbarov sugiere que este evento no es un incidente aislado, sino parte de un patrón más amplio y preocupante. La ONU ha destacado un aumento de la intimidación, el abuso físico y la interferencia no autorizada, lo que, según la organización, está socavando la seguridad y la eficacia de las misiones humanitarias. La ONU sostiene que tales acciones crean un entorno donde la entrega de suministros vitales se vuelve insostenible, empeorando aún más la difícil situación de los civiles que viven en condiciones extremas.
La perspectiva desde Gaza
Hamás ha emitido una fuerte refutación a estas acusaciones, caracterizando la declaración de la ONU como una narrativa "distorsionada" y "fabricada" diseñada para incitar a la opinión pública. En su respuesta oficial, el grupo afirmó que la intervención en el almacén del PMA no fue un ataque, sino una operación policial estándar. Hamás declaró que sus fuerzas policiales actuaron tras el descubrimiento de contrabando —específicamente cigarrillos y componentes de teléfonos móviles— que habían sido introducidos de contrabando en paquetes de ayuda humanitaria. Según el grupo, esta intervención fue necesaria para proteger la integridad del flujo de ayuda, que afirman que estaba siendo explotado con fines comerciales.
El contexto de un alto el fuego estancado
Este último conflicto sobre logística se produce en un contexto de catástrofe humanitaria en curso y negociaciones diplomáticas fallidas. Desde el inicio del conflicto en octubre de 2023, la región ha sido devastada por la guerra persistente. Si bien se estableció un alto el fuego mediado por Estados Unidos en octubre de 2025, los informes sugieren que ambas partes lo han violado sistemáticamente. Las negociaciones para una segunda fase, que implicaría el desarme total de Hamás y la retirada de las fuerzas militares israelíes, permanecen estancadas. Mientras tanto, Israel ha continuado expandiendo su control sobre importantes porciones de la Franja de Gaza, ocupando actualmente aproximadamente el 60 por ciento del territorio, lo que complica aún más la distribución de ayuda internacional a una población desplazada y hambrienta.