Estalla una tormenta diplomática tras las acusaciones de xenofobia contra el ex primer ministro español Mariano Rajoy por la selección francesa que disputará el Mundial.

El ex primer ministro español Mariano Rajoy se enfrenta a una fuerte reacción internacional tras afirmar que la selección francesa para el Mundial "no tiene jugadores franceses", lo que ha provocado acusaciones de racismo y xenofobia.

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Staff Writer
Publicado el 12/07/2026 23:46
Estalla una tormenta diplomática tras las acusaciones de xenofobia contra el ex primer ministro español Mariano Rajoy por la selección francesa que disputará el Mundial.

Una chispa de controversia antes de las semifinales

Mientras el mundo del fútbol se prepara para un choque de alto riesgo en las semifinales de la Copa del Mundo entre España y Francia, una tormenta diplomática se ha encendido lejos del terreno de juego. Mariano Rajoy, el ex primer ministro conservador de España, se ha encontrado en el centro de una disputa geopolítica tras un provocador artículo de opinión publicado en el portal de noticias español en línea El Debate.

En el artículo, Rajoy cuestionó la identidad nacional de la selección francesa, afirmando que el equipo prácticamente no tenía "jugadores franceses". El comentario ha sido ampliamente interpretado como un ataque directo a la composición multicultural de la selección francesa, lo que provocó la condena inmediata de funcionarios gubernamentales tanto en Madrid como en París.

Indignación bipartidista en España

La reacción dentro de España fue rápida y severa. El actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recurrió a X (antes Twitter) para distanciar a su administración de la retórica de Rajoy, calificando los comentarios de explícitamente “xenófobos”.

“Hay quienes aún miden la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de la piel. Otros la miden por nuestras raíces en un país y nuestra voluntad de contribuir a él”, escribió Sánchez, enfatizando que la identidad española se define por la lealtad y el trabajo, más que por el origen ancestral. Concluyó afirmando que España pertenece a quienes la aman, no a quienes “la avergüenzan con declaraciones xenófobas”.

Las críticas no se limitaron al presidente del Gobierno. El ministro de Transportes, Óscar Puente, elevó la retórica, desestimando al expresidente depuesto como un “idiota postfranquista”, lo que puso de relieve la profunda división política e ideológica entre el actual gobierno socialista y el legado conservador de Rajoy.

Francia responde con indignación

Al otro lado de la frontera, el gobierno francés consideró los comentarios como un insulto intolerable a la identidad inclusiva de la nación. El ministro del Interior, Laurent Núñez, declaró a BFMTV que las declaraciones de Rajoy eran «absolutamente inaceptables», mientras que la ministra antidiscriminación, Aurore Berge, denunció los «reiterados exabruptos racistas» y pidió que el deporte volviera a ser una meritocracia basada en el talento en lugar de criterios étnicos.

Naima Moutchou, ministra francesa de Territorios de Ultramar, argumentó que tales comentarios son evidencia de un «odio sistemático y generalizado» hacia el Estado francés moderno. Señaló que cada vez que Les Bleus logran el éxito, las obsesiones racistas con respecto a los orígenes de los jugadores inevitablemente resurgen.

La Embajada de Francia en Madrid proporcionó una refutación objetiva a través de las redes sociales, aclarando que de los 26 jugadores del equipo, 23 nacieron en Francia y los tres restantes son ciudadanos franceses de pleno derecho.

Un patrón de prejuicio en el fútbol mundial

La controversia ha generado comparaciones con otros incidentes recientes de prejuicio racial en el deporte. Fabien Roussel, líder del Partido Comunista Francés, relacionó las declaraciones de Rajoy con un incidente anterior que involucró a la senadora paraguaya Celeste Amarilla. Tras la eliminación de Paraguay por Francia en octavos de final, Amarilla afirmó que el delantero estrella Kylian Mbappé era un «cameronés colonizado que en realidad se ha hecho pasar por francés». Roussel describió esta tendencia como un «racismo repugnante» que sigue plagando el fútbol internacional. Philippe Diallo, presidente de la Federación Francesa de Fútbol, se hizo eco de estos sentimientos, afirmando que las palabras de Rajoy tienen un «intolerable trasfondo racista». Mientras las dos naciones se preparan para su enfrentamiento del martes, el partido ya no se trata solo de gloria deportiva, sino que se ha convertido en un símbolo de la lucha constante contra la xenofobia en la política y el deporte europeos.

Fuente: www.aljazeera.com

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