Escalada de tensión en Yemen: Los hutíes amenazan con un "asedio" a Arabia Saudí tras el ataque al aeropuerto de Saná.
Los rebeldes hutíes amenazan con un "asedio" a Arabia Saudí y el cierre del estrecho de Bab al-Mandeb tras un controvertido ataque al aeropuerto internacional de Saná.

Aumentan las tensiones tras un ataque estratégico a un aeropuerto
La frágil paz en Yemen pende de un hilo tras un ataque selectivo contra el Aeropuerto Internacional de Saná. El incidente ha desatado una tensa confrontación diplomática y militar, y el movimiento hutí —conocido oficialmente como Ansar Allah— ha prometido imponer un «asedio» a Arabia Saudí en represalia.
El conflicto estalló el lunes cuando la pista del aeropuerto de Saná fue atacada. Si bien los hutíes han culpado a Arabia Saudí del ataque, el gobierno yemení, reconocido internacionalmente, ha asumido la responsabilidad. Funcionarios gubernamentales declararon que la operación fue una medida preventiva diseñada para impedir que un avión iraní aterrizara en la capital controlada por los hutíes, alegando que el vuelo era una tapadera para el transporte de equipo militar y personal vinculado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).
La respuesta hutí y el 'fin de la desescalada'
Mohammed al-Bukhaiti, un miembro de alto rango del buró político hutí, informó a Al Jazeera que el grupo considera el ataque como un acto de agresión que justifica una respuesta simétrica. Al-Bukhaiti, quien viajaba en el vuelo iraní desviado, afirmó que Yemen ahora tiene derecho a atacar aeropuertos saudíes y replicar el bloqueo impuesto previamente a Saná.
La retórica de la dirigencia hutí sugiere un cambio significativo en la estrategia. El portavoz Yahya Saree declaró explícitamente que los eventos del lunes marcan el fin de la 'fase de desescalada'. Este es un acontecimiento crítico, ya que amenaza con desmantelar cuatro años de relativa estabilidad tras una tregua temporal. Los hutíes ya han iniciado su represalia, lanzando una salva de misiles balísticos hacia el Aeropuerto Internacional de Abha, en el sur de Arabia Saudita, aunque la coalición liderada por Arabia Saudita informa que estos proyectiles fueron interceptados con éxito.
Un polvorín geopolítico: Irán y el Mar Rojo
El momento de esta escalada está profundamente ligado a la volatilidad regional más amplia. El vuelo desviado transportaba a una delegación hutí que regresaba de Teherán tras asistir al funeral del difunto Líder Supremo de Irán, Ali Khamenei. Esto añade una capa de complejidad al conflicto, posicionando a Yemen como un frente principal en las tensiones actuales entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Más allá del espacio aéreo, la amenaza más alarmante reside en el dominio marítimo. Mohammed al-Bukhaiti confirmó que "todas las opciones están sobre la mesa", refiriéndose específicamente al estrecho de Bab al-Mandeb. Como uno de los puntos estratégicos de transporte marítimo más vitales del mundo, cualquier interrupción en esta zona, sumada a la inestabilidad existente en el Estrecho de Ormuz, podría desencadenar una onda expansiva económica mundial al paralizar los envíos de energía y el comercio.
Implicaciones globales y el riesgo de una guerra total
La comunidad internacional observa con preocupación cómo los enfrentamientos entre los hutíes y el gobierno en Hodeidah y la batalla por el acceso al aeropuerto señalan un retorno a la guerra abierta. El gobierno yemení, en su intervención ante el Consejo de Seguridad de la ONU, sostiene que Irán está utilizando estos vuelos para proporcionar "conocimientos técnicos" y "equipos de doble uso" a los rebeldes, militarizando aún más la región.
Con los hutíes comprometidos a mantener abierto el puente aéreo Saná-Teherán sin importar el costo, y el gobierno yemení negándose a permitir vuelos vinculados a la Guardia Revolucionaria Islámica, la región se enfrenta a un precario ciclo de represalias que podría conducir a una solución negociada o a un devastador retorno a la guerra a gran escala.