Delhi presenta un ambicioso plan para eliminar gradualmente los vehículos de gasolina y frenar la contaminación atmosférica.
Delhi anuncia una importante política para prohibir los rickshaws y las motocicletas de gasolina para 2028, con el objetivo de reducir significativamente la contaminación del aire y alcanzar una meta del 30 % de vehículos eléctricos para 2030.

El gobierno de Delhi ha anunciado una estrategia transformadora para combatir la persistente crisis de contaminación del aire de la capital mediante la eliminación gradual de los vehículos con motor de combustión interna. La política apunta a los millones de autorickshaws, motocicletas y scooters a gasolina que abarrotan las calles de la ciudad, responsables de aproximadamente el 23% de los contaminantes del aire de la región.
El camino hacia la electrificación
A partir de 2027, la administración de Delhi restringirá la emisión de nuevas placas de matrícula a triciclos eléctricos y camiones pequeños. Para 2028, este mandato se extenderá a todos los nuevos scooters y motocicletas de gasolina. El gobierno ha establecido un objetivo para que los vehículos eléctricos (VE) representen al menos el 30% de la flota total de transporte de la ciudad para 2030.
Abordar la infraestructura y la adopción
Reconociendo que la falta de infraestructura de carga ha obstaculizado históricamente la adopción de VE, los funcionarios se han comprometido a instalar más de 30,000 puntos de carga públicos en toda la ciudad. Además, la política introduce incentivos fiscales sustanciales para que los residentes cambien a modelos eléctricos, con el objetivo de reducir la barrera de entrada para los consumidores.
Retos y críticas
Si bien la iniciativa ha sido aclamada por los expertos como un potencial 'cambio de juego', no ha estado exenta de críticas. Algunos defensores del medio ambiente argumentan que el período de transición de dos años es demasiado corto para que los fabricantes aumenten la producción, y otros sostienen que el gobierno debe hacer más para mejorar el transporte público. Los críticos argumentan que simplemente reemplazar los vehículos privados de gasolina por eléctricos no resuelve el problema subyacente de la congestión del tráfico, sugiriendo que expandir el transporte público ecológico y la conectividad de "última milla" es esencial para una solución verdaderamente sostenible.