Crisis oculta: la OMS advierte que el brote de ébola en la República Democrática del Congo podría duplicar las cifras oficiales.

La OMS advierte que los casos de ébola en la República Democrática del Congo podrían ser entre dos y cuatro veces superiores a las cifras oficiales, mientras que los trabajadores sanitarios amenazan con ir a la huelga por el impago de sus salarios.

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Staff Writer
Publicado el 14/07/2026 15:53
Crisis oculta: la OMS advierte que el brote de ébola en la República Democrática del Congo podría duplicar las cifras oficiales.

Una creciente emergencia de salud pública

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una seria advertencia sobre la epidemia de ébola en curso en la República Democrática del Congo (RDC), sugiriendo que la verdadera magnitud del brote puede ser significativamente mayor de lo que indican los informes oficiales. Si bien los datos actuales confirman 1963 casos y 719 muertes, los funcionarios de salud temen que el número real de infecciones pueda ser de dos a cuatro veces mayor que el recuento actual.

Chikwe Ihekweazu, Director Ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, reveló después de una visita a la región que la gran mayoría de las muertes se están produciendo en el ámbito familiar en lugar de en entornos clínicos. Esta falta de supervisión médica durante las etapas finales de la enfermedad conduce a una subnotificación masiva, enmascarando la verdadera trayectoria de lo que los expertos describen como el brote de ébola de más rápido crecimiento jamás registrado en el continente africano.

El epicentro y la cepa Bundibugyo

La crisis actual, que comenzó el 15 de mayo, marca la 17.ª epidemia de ébola en la RDC. A diferencia de brotes anteriores, este aumento es causado por el virus Bundibugyo. La comunidad médica se enfrenta a un obstáculo crítico: actualmente no hay una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para esta cepa particular del virus.

El brote se concentra en el este del Congo, con cinco provincias afectadas, incluidas Tshopo y Haut-Uele. La provincia de Ituri se ha convertido en el epicentro, registrando al menos 384 casos confirmados y 89 muertes. El virus también ha cruzado fronteras, con 20 casos y dos muertes reportadas en la vecina Uganda, lo que genera temores de una crisis de salud regional más amplia.

Trabajadores de la salud al borde del abismo

El esfuerzo de respuesta se está viendo gravemente afectado por disturbios laborales internos. En Rwampara, un área de alta transmisión en la provincia de Ituri, los trabajadores de la salud han recurrido a quemar neumáticos y bloquear carreteras de acceso para protestar por salarios impagos. Muchos médicos han reportado no recibir pago desde mediados de mayo.

"Desde el 15 de mayo, hemos estado atendiendo a pacientes con ébola sin recibir pago. Continuamos tratándolos debido a nuestro juramento, pero estamos trabajando en condiciones muy difíciles", declaró el Dr. Pascal Bahoya. La desesperación ha llegado a un punto crítico, con el personal médico emitiendo un ultimátum de 48 horas antes de iniciar una "huelga total", que detendría todos los servicios mínimos en los centros de tratamiento críticos.

Respuesta del Gobierno y Ayuda Internacional

El Ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, ha reconocido los retrasos en los pagos, atribuyéndolos a "problemas organizativos". El gobierno afirma que actualmente está auditando las listas de nómina para garantizar que los fondos lleguen a los trabajadores activos y para eliminar los "nombres fantasma" del sistema.

A pesar de la agitación administrativa, la comunidad internacional no se ha quedado de brazos cruzados. Las naciones africanas y los socios globales han movilizado aproximadamente 1.500 millones de dólares para apoyar la respuesta sanitaria. Actualmente, se están llevando a cabo ensayos clínicos para probar dos posibles tratamientos, ofreciendo un rayo de esperanza en ausencia de una vacuna.

A mediados de julio, 727 pacientes permanecen en centros de tratamiento. Sin embargo, la combinación de una cepa de virus difícil de detectar, muertes comunitarias no reportadas y una fuerza laboral desmoralizada amenaza con socavar los esfuerzos para contener el virus antes de que se propague aún más por la región.

Fuente: www.aljazeera.com

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